¿Por qué María debe ser considerada una
sacerdote
¿Por qué
María debe ser considerada una sacerdote?
La Tradición ofrece muchas razones por las cuales María
debe ser, y con mucha razón, llamada sacerdote. Aquí enumeramos
sólo algunas de ellas.
Los Padres de la Iglesia señalaban que María era de
descendencia sacerdotal. De acuerdo a la leyenda, ella vivió en el
Templo desde muy temprana infancia. El ser ella parte de una familia sacerdotal
es visto como algo importante, dado que Jesús mismo, el eterno Sumo
Sacerdote, obtuvo su sacerdocio de ella.
- "Hoy, en armonía con la profesía, el vástago de
David ha retoñado de la siempre floreciente vara de Aarón, la
vara que proclamó la flor que traería más adelante, la
vara de poder, Cristo. Hoy ha surgido de Judá y David una joven virgen,
presentando la cara de la majestad y el sacerdocio de Aarón, quien
ejerció funciones sacerdotales de acuerdo al rito de Melquisedec."
(San Andrés de Creta, (c.
660-740), First Homily on the Nativity, PG 96, cols.
864B-865A.)
- "Salve, Bendita Virgen... ungüento con que el sacerdocio real ha
sido consagrado,... sello real, imprimiendo en el Rey universal quien toma su
sustancia de ella, un cuerpo similar al de su Madre,... madera incorruptible de
la cual el altar espiritual que es Cristo, fue hecho." ("Theodore the Studite"(826), 2nd
Homily on the Nativity, PG 96, col. 693C-D.)
- "No cabe duda que la Virgen María poseía sangre no
tan sólo real, sino sacerdotal";
"María
tenía lazos familiares de tanto una tribu real (Judá) como de una
tribu sacerdotal (Leví)": San Agustín. También: San
Ireneo; San Hilario de Poitiers, San Ambrosio, Epifanio, Severo de
Antioquía, etc.
"María, la Madre de Dios,
era tanto de origen real como sacerdotal": Juan de Euboea.
"¡Salve, o Reina, descendiente de reyes, descendiente de
sacerdotes!": Juan el Geómetra. Vea además el compendio de textos de
los Padres de la Iglesia.
María ejerció muchas funciones sacerdotales, en especial,
el ofrecer a Jesús como sacrificio tanto en la Presentacion en el Templo
como en el Calvario.
Vea la colección de 30 citas relevantes de
teológos y escritores espirituales en la sección
"Maria como sacerdote sacrificatorio".
"María realizó sus funciones sacerdotales de dos maneras:
por un lado, de la forma más indirecta y menos específica, al
proveer la víctima sagrada... por otro lado, de forma más
directa, inmediata y noble, al consentir con Jesús en este precioso
sacrificio. Mientras ofrecía la misma víctima de
reconciliación que le pertenece en el nombre de su maternidad... ella se
volvió su sacerdotisa al ofrecer su divino Hijo de Dios para la
salvación del mundo y así fue digna de gracia y gloria para
nosotros por medio de dicho sacrificio, no con el perfecto mérito y
justicia que le pertenecen sólo a Jesucristo, sino con un mérito
imperfecto, el mérito de buena voluntad." (Lázaro Dassier (1692), 3e
Sermon sur la Purification, 1.c. p. 370).
"María no podía escapar del Calvario, porque Dios le dio
la misión de quedarse allí como sacerdote, víctima y
mediadora. Ella debía estar en el Calvario, junto a la cruz y en el
corazón de su Hijo. Ella se mantuvo firme y en pie en el Calvario, y
emprendió su función como sacerdote. Ella estuvo al lado de la
cruz y cumplió el rol de víctima. Estuvo en el corazón de
Jesús y desempeñó ella misma la tarea de mediatriz; fuerte
en su primera tarea, fiel en la segunda, devota en la tercera... María
debía cumplir su primera tarea, que era la de ser sacerdote." (San Antonio María Claret
(1807-1870), Copiosa y vera collección de panegíricos,
Roma, 1860, vol. 3, págs. 390-391.)
3. María nos
dio la Eucaristía
María es también considerada como la persona que, con
Cristo, nos dio la Eucaristía. Los Padres de la Iglesia, por tanto, la
llamaban "la mesa dorada con los panes de la proposición."
- María es la "mesa que da vida, que suple no los panes de la
proposición sino el pan del cielo": San Juan de Damasco.
"... esta mesa de vida, en donde yacen los panes de la proposición de
la vida humana...": Jorge de Nicodemia.
"mesa sagrada", "mesa
mística", "la más sagrada mesa que llevó por sí
misma el pan de vida, Nuestro Señor y Dios Jesucristo, pan hecho de vida
eterna...": San Andrés de Creta.
"Mesa a través de la
cual los que hemos tenido hambre nos saciamos con pan", "una mesa, que lleva el
nuevo y sobrenaturalmente cultivado pan con el cual, los que han muerto de
hambre por causa del pecado, han sido alimentados": San Germanus de
Constantinopla.
"mesa del pan de la vida": San Tarasio de
Constantinopla, San José el Himnógrafo, Psedo-Efraín,
Epifanio II. Lea el compendio de textos
de los Padres de la Iglesia.
- "Si el Salvador, como los Padres de la Iglesia nos aseguran, es en
cada misa el principal sacerdote y el que se ofrece a sí mismo al Padre
y quien se entrega por el pueblo, la bendita Virgen comparte esta
función en el sacerdocio soberano, acompañando la oblación
e inmolación que su Hijo hace de ella, por consentimiento propio de
ella. Es por tanto que San Epifanio, entre otros, alaba y llama a la Virgen un
sacerdote y un altar." (Jean de Machaut
(1599-1676), Le Thrésor, vol. III, págs.
152-153)
4. María
procura el perdón de los pecados
A través de su rol como intercesora y mediadora en beneficio del
resto de la humanidad, María fue vista como instrumental en procurar el
perdón de los pecados, siempre independiente de Jesús en su
propio rol como redentor, por supuesto.
Intercesión y la procuración por el perdón de los
pecados fueron vistos como funciones específicamente sacerdotales, como
está descrito en la Carta a los Hebreos.
- "Verdadera mediatriz de todos los pecadores": San Germanus de
Constantinopla.
"¡Salve, oh mediatriz de todos los seres de la
Tierra!"; "mediatriz de la salvación del mundo": San Tarasio.
"Ejerciendo tu mediación tú nos reconcilias"; "El nacimiento
de María es de gran regocijo, porque ella traerá mediación
y reconciliación": Jorge de Nicodemia.
"María
intercede entre Dios y la gente"; "este instrumento de reconciliación
(=María) es presentado en el Templo. ¡Reconciliémosnos con
Dios hoy!"; "Cristo nos reconcilió con Dios, oh María, a
través de ti": San Andrés de Creta. Vea el compendio de textos de los Padres de la
Iglesia.
- "Tres elementos pertenecen al sacerdocio y al episcopado: la llamada,
el rol de intercesión y el sacrificio (Hebreos 5:1)... (Con respecto a
la intercesión) como Hijo de Dios, Cristo tiene todo el poder sobre
Dios. Nuestra Señora también, porque ella es la verdadera Madre
de Dios, tiene poder sobre Dios. Y si todas las plegarias e intercesiones de
Cristo fueran escuchadas a cuenta del hecho de que Él es el Hijo, las de
Nuestra Señora no serán menos escuchadas, y son escuchadas con
mayor seguridad por el hecho de que ella es la Madre. Por tanto, ¡es tan
claro como el cristal que en María encontramos abrumadoramente la
segunda cualidad requerida por la dignidad de un obispo!" (Antonio Vieira (1608-1697), Sermon on the
Rosary, ib. pág. 74)
- "No tengan miedo de que, por enfocarnos en la madre,
pudiéramos ser imprudentes en disminuir al Hijo o minimizar su gloria.
No; estoy seguro, y me lo enseña la fe, que Jesucristo es el
único sacerdote, el único obispo en esencia y excelencia... Es
también el único mediador.
"Sin embargo, hay otros sacerdotes
y obispos que están subordinados a Jesucristo y quienes, a su manera,
ofrecen a Dios esta sagrada víctima de reconciliación. Hay
también otra clase de mediadores, mediadores por intercesión,
porque ellos oran e interceden por nosotros. María es una de ellos, en
preferencia a todos los demás." (C.L. Richard (1796), Sermon 63 sur
l'Assomption, Orateurs Sacrés, París, vol. 67, pág.
702)

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