El argumento sobre algo que
no ocurrió
Asuntos que Jesús NO decidió
Hay muchos aspectos importantes de la doctrina y práctica
cristianas sobre las cuales Jesús no llegó a ninguna
decisión explícita.
Es necesario enumerar algunas de esas decisiones no tomadas, que
se relacionan con Jesús:
- Jesús NO estableció el orden
jerárquico de los obispos, sacerdotes y diáconos.
- Jesús NO estableció las actuales
estructuras de la Iglesia: la Curia Romana, los concilios ecuménicos,
las conferencias episcopales, etc.
- Jesús NO especificó todos los sacramentos,
entre ellos, el matrimonio, la confirmación y la unción de los
enfermos.
- Jesús NO estableció el orden de los libros
del Nuevo Testamento, ni determinó cuáles eran inspirados y
cuáles no.
- Jesús NO fundó órdenes religiosas o
congregaciones.
- Jesús NO estableció el Código
Canónico o definió sus cánones.
- Jesús NO sancionó la beatificación
o canonización de los santos.
- Jesús NO estableció indulgencias, novenas,
la consagración de iglesias y catedrales, el entrenamiento sacerdotal en
seminarios, el Imprimatur para libros, etc., etc.
- Jesús NO abolió la esclavitud.
Una aclaración importante:
No estoy argumentando contra la legitimidad de estas instituciones.
Sólo muestro que el hecho de que Jesús no se involucrara con las
mismas, no prueba nada contra ellas.
De la misma manera, el hecho de que Jesús no escogiera
mujeres entre los Doce Apóstoles, no prueba que Él haya decidido
contra ellas para siempre.
El hecho de no escoger mujeres
¿Por qué Cristo no escogió una mujer para el
grupo de los apóstoles? G.R. Evans, Obispo de Denver y miembro del
Subcomité de Mujer en la Iglesia y la Sociedad, de la Conferencia
Episcopal Estadounidense, escribió en 1972:
El patrón socio-cultural de su tiempo debe ser
tomado en consideración. ¿Por qué Cristo no escogió
a un esclavo para el colegio apostólico? Semejante selección
hubiera detenido la práctica, por parte de la Iglesia, de rehusar
ordenar esclavos por mucho tiempo. ¿Por qué Jesús no
escogió a un gentil para el colegio? Semejante selección hubiera
evitado muchos terribles debates en la Iglesia primitiva. Un hecho no significa
que sea un derecho. Uno no puede sacar conclusiones de los derechos
involucrados, por la mera observación del estado de las cosas.
G.R. EVANS, Ordination of Women, Homeletic and Pastoral
Review, 73 (1972), no. 1, págs. 29-32.
El hecho de que Jesús no escogiera mujeres, no se debe ver
como que Cristo expresara su pensamiento y voluntad.
Si Jesús hubiera vivido en una sociedad, donde el
estatus cultural de ambos sexos fuera distinto del de su propio tiempo,
¿no hubiera hecho una selección distinta? ¿Una
selección que ya empezaba a mostrarse por sí misma en la forma
totalmente novedosa en que él se aproximaba a las mujeres en una
sociedad patriarcal? H.M. LEGRAND, Views on the Ordination of
Women, Origins, Enero de 1977. Reimpreso en Briefing, 7(1977), no. 6,
págs. 22-35. Aquí se cita la pág. 27.
Haber ido tan lejos como el escoger seis hombres y seis
mujeres para constituir a los Doce, hubiera enfurecido a sus
contemporáneos, al punto de destruir su trabajo desde el inicio.
G. OCOLLINS, Ordination of Women, Tablet 288 (1974),
págs. 175-176, 213-215.
Tenemos justamente este hecho: Jesús escogió
sólo hombres para que fueran sus apóstoles. Nos queda discernir
por qué. Y podría afirmar que sería muy gratuito asegurar
que esto fue porque es la voluntad de Dios de que por siempre, sólo
hombres sean escogidos para el rol de apóstoles u obispos o sacerdotes,
en otras palabras, para el ministerio del liderazgo en la predicación
del evangelio y en celebrar la liturgia y en dirigir una comunidad. Más
bien yo argumentaría que es mucho más convincente suponer que
Jesús escogió sólo hombres como sus apóstoles,
simplemente porque sólo hombres podrían, en aquel entonces,
funcionar en semejantes roles de liderazgo, debido a las condiciones culturales
de su tiempo. Sin embargo, es obvio que dichas condiciones culturales
cambiarían; así mismo cambiaría el razonamiento que
limitaba estos ministerios de liderazgo a los hombres solamente. E.C.
MEYER, Are there theological reasons why the church should not ordain
women priests?, Review for Religious, 34(1975-76), págs. 957-967.
La Tradición nunca debe usarse para decretar que
porque algo no se hizo nunca en nuestro pasado, no se puede hacer en nuestro
futuro. Dado el sexismo de la sociedad y cultura occidentales, podríamos
esperar que las mujeres fueran excluidas del sacerdocio. T.H. GROOME,
Signs of Hope Series: Section 4, The Struggle Against Sexism, Pace,
12, St. Marys Press, Minnesota, pág. 64.
El número de estudios teológicos que confirman esta
línea de pensamiento aumenta año tras año. Aquí me
restringiré a unos cuantos ejemplos de los años 70, en
orden cronológico: J.L. Acebal, J.J. Begley-Armbruster, R. Gryson,
I.Raming, J.M. Ford, R. Metz, F. Klostermann, y J.M. Aubert.
- J.L. ACEBAL, El laicado femenino: Misiones y
ministerios, Ciencia Tomista, 98(1971), págs. 55-71.
- J.J. BEGLEY-ARMBRUSTER, Women and Office in the
Church, Am. Eccl. Review, 165(1971), págs. 145-157.
- R. GRYSON, Le ministere des Femmes dans lEglise
ancienne, Gembloux, 1972.
- J.M. FORD, Biblical Material relevant to the
Ordination of Women, Journal of Ecum. Studies, 10(1973),
págs. 669-694 (resumido en Theology Digest, 22(1974),
págs. 23-28).
- R. METZ, Laccesion des femmes aux ministeres
ordonnés, Effort diaconal, Enero-Junio de 1974,
págs. 21-30.
- F. KLOSTERMANN, Gemeinde Kirche der Zukunft,
Febrero de 1974, particularmente las págs. 269-270.
- J.M. AUBERT, Antifeminisme et christianisme,
París, 1975, particularme las págs. 156-177.
No podríamos más que mencionar algunas de las
razones por las cuales cualquier estudioso bíblico católico
respetable no ha encontrado este argumento (el que Jesús escogiera
sólo hombres) convincente. Ellos cuestionan las suposiciones:
- De que las palabras de Jesús hacia los Doce
constituyeran una ordenación, como la entendemos hoy día;
- De que los Doce fueran los únicos precursores de
los actuales ministros ordenados, a la luz de la fluidez de los ministerios de
la Iglesia primitiva;
- De que los apóstoles fueran
coextensivos con los Doce (o sea, que los Doce fueran los
únicos apóstoles);
- De que al escoger sólo hombres para los Doce,
Jesús intentara expresar su voluntad con respecto al sexo de aquellos
que presidirían la Eucaristía en el futuro.
Dado que Jesús dejó a la Iglesia, bajo la
guía del Espíritu Santo, tomar muchas decisiones por sí
misma, respecto a la organización de sus ministerios, los estudiosos han
encontrado muy dudoso el que Cristo intentara manifiesta semejante norma con
respecto al sexo de los futuros candidatos a la ordenación. La
mayoría de los exegetas sostienen, por el contrario, que la
selección de Jesús de sólo hombres para los Doce, fue
determinada por la naturaleza de su rol simbólico como
patriarcas de la nueva Israel. (Tomado de un documento
sobre el asunto de las mujeres como sacerdotes, endosado por la
Sociedad Teológica Católica de
América, 6 de junio de 1997.)
Lea también: Los
doce apóstoles eran hombres
, por Ida Raming,
Orientierung, 56(1992), págs. 143-146.
Traducción: Ivelisse
Colón-Nevárez

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