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Un grupo católico catalán se suma al manifiesto contra el celibato y el sacerdocio femenino
Los cerca de 650 cristianos congregados el pasado fin de semana en
el 18º Fòrum Vida i Evangeli, celebrado en Bellvitge (Barcelona),
reclaman a los obispos que no hagan oídos sordos a las voces que piden
la apertura y democratización de la Iglesia. Los participantes en el
encuentro -laicos en su mayoría- aprobaron una declaración en la
que piden también a los obispos que acojan 'con voluntad de
diálogo' opiniones como la expresada por un tercio de los sacerdotes en
activo de Girona en favor del celibato voluntario de los curas y del sacerdocio
femenino.
El Fòrum Vida i Evangeli, en el que desde hace 18 años se dan cita anual los sectores más progresistas de la Iglesia en Cataluña, aprobó ayer un documento de adhesión a 'todas las opiniones que consideran que los actuales procedimientos en la elección de obispos y las actuaciones jerárquicas en este terreno no se ajustan a nuestro tiempo, perjudican a la comunidad cristiana y escandalizan a quienes están fuera de la Iglesia católica'.
La declaración aprobada ayer en Bellvitge hace referencia
explícita al manifiesto que la semana pasada presentaron al obispo de
Girona un total de 71 curas de esta diócesis, miembros del Fòrum
Joan Alsina. Este grupo de sacerdotes pidió a la Iglesia que democratice
su funcionamiento, que abandone los signos de ostentación y que apruebe
el celibato voluntario de los curas y el sacerdocio femenino. 'La lectura del
documento del Fòrum Joan Alsina nos estimula y nos reafirma en estas
opiniones [de necesidad de democratizar y abrir la Iglesia]', se afirma en la
declaración aprobada ayer.
Pese a que el manifiesto de estos curas ha llegado a manos del obispo de Girona, Carles Soler, éste no se ha pronunciado sobre el documento, aunque se ha mostrado dispuesto a acudir a una de las reuniones del Fòrum Joan Alsina. Las peticiones de democratización de la Iglesia, especialmente cuando incluyen cambios tan radicales como el libre celibato de los curas o el sacerdocio femenino, suelen ser soslayadas por la jerarquía. Por ello, los 650 feligreses y religiosos reunidos en Bellvitge reclamaron ayer a los obispos 'que acojan con voluntad de diálogo' peticiones como las de los curas de Girona.
Los participantes del Fòrum Vida i Evangeli quisieron dejar
claro que el celibato voluntario y el sacerdocio femenino, pese a ser las
reivindicaciones más 'llamativas', no son las más importantes
para ellos, sino que valoran también las peticiones de abandono de los
signos de ostentación de la Iglesia y de mayor implicación contra
situaciones de injusticia. 'El sacerdocio femenino es sólo una parte del
replanteamiento de todo el papel de la mujer en la Iglesia para lograr su
incorporación plena en las tareas de responsabilidad y
corresponsabilidad', afirmó Lluïsa Geronès, de la Xarxa
Cristiana de la diócesis de Girona, que agrupa a una docena de entidades
religiosas y personas a título individual.
En Girona, el planteamiento adoptado por un tercio de sus sacerdotes a favor del celibato voluntario y del sacerdocio femenino ha provocado reacciones entre los sectores conservadores, informa Gerard Bagué. Algunos feligreses han abandonado las parroquias con sacerdotes progresistas en busca de otras llevadas por curas más tradicionales.

Sírvase mencionar este documento como publicado por www.womenpriests.org!