¿MUJERES SACERDOTES? SI!header

Responsive image

ABRIR

SIETE RAZONES

¿RETAR AL PAPA?!

DEBATE

¿POR QUé NO?

Nederlands/Vlaams Deutsch Francais English language Spanish language Portuguese language Catalan Chinese Czech Malayalam Finnish Igbo
Japanese Korean Romanian Malay language Norwegian Swedish Polish Swahili Chichewa Tagalog Urdu
------------------------------------------------------------------------------------
Declaración de CRISTINE WLADIMIROFF

Declaración de la priora benedictina de Erie
CRISTINE WLADIMIROFF

Tomamos la Palabra, Revista de Mujeres y Teología de Madrid, Febrero 2002, p. 15.

Desde hace tres meses he estado en deliberaciones con responsables del Vaticano sobre la participación de Sor Joan Chittister en el congreso de Women Ordination Worldwide en Dublín, Irlanda, del 28 al 31 de junio. El Vaticano considera que su participación es contraria a su decreto (Ordinatio Sacerdotalis) según el cual nunca se ordenará presbíteras en la Iglesia Católica Romana y por tanto no debe discutirse ese tema.

El Vaticano me ordenó prohibirle a Sor Joan participar en ese Congreso en el cual sería una de las conferenciantes. He pasado muchas horas discuteindo este asusto con sor Joan y he viajado a Roma para dialogar sobre ello con responsables del Vaticano. Busqué consejo en los obispos, dirigentes relgiosos, canonistas, otras prioras, y ante todo en mi comunidad relgiosa, las Hermans Benedictinas de Erie. Pasé muchas horas en oración comunitaria y personal sobre ese asunto..

Después de muchas deliberaciones y oración, llegué a la conclusión de que declinaría la exigencia del Vaticano. Fue a partir de la tradición benedictina y monástica que tomé mi decisión. Hay una diferencia fundamental en la comprensión de la obediencia en la tradición monástica de la que se utiliza en el Vaticano para ejercer poder, control y lograr una falsa idea de unión inspirada en el temor. La autoridad y la obediencia benedictina se logran mediante el diálogo entre los miembros de la comunidad y su priora, en un espíritu de co-responsabilidad. El papel de la priora en la comunidad benedictina es el de ser una guía en la búsqueda de Dios. Se vive en comunidad, es el miembro individual quién realiza la búsqueda.

Sor Joan Chittister, quien ha vivido 50 años de la vida monástica con fe y fidelidad, tiene que tomar su propia decisión basada en su sentido de la Iglesia, de su profesión monástica y su propia integridad personal. Yo no puedo permitir que se me use por el Vaticano para transmitir una orden de silenció.

Yo no considero que la participación en este Congreso “sea una fuente de escándalo para los feligreses”, como alega el Vaticano. Pienso, en cambio, que los feligreses pueden ser escandalizados si los intentos honestos de discutir cuestiones importantes para la Iglesia son prohibidos.

Yo presenté mi decisión a la comunidad y leí la carta que iba a enviar al Vaticano, 127 de los 128 miembros de las Hermanas benedictinas de Erie, facultadas para hacerlo, apoyaron la decisión agregando su firma a la carta. Sor Joan Chittister le habló al Congreso de Dublín con la bendición de las Hermanas benedictinas de Erie.

Mi decisión no debe ser interpretada en ningún caso como una falta de comunión con la Iglesia. Intento seguir fiel al papel que desempeña una tradición monástica de 1500 años dentro de la Iglesia más amplia.

Nuestra tradición llega de los Padres y Madres del desierto del siglo IV que vivían al margen de la sociedad para ser una presencia orante y cuestionante tanto para la Iglesia como para la sociedad. Las comunidades benedictinas de varones y de mujeres nunca intentaron ser parte del estatus jerárquico o clerical de la Iglesia, sino que quisieron existir lejos de esa estructura para ofrecer una voz diferente. Sólo en la medida que lo hagamos, podemos vivir ese don que somos para la Iglesia. Sólo en esta forma podemos ser fieles al don que tienen las mujeres dentro de la Iglesia.

<


This website is maintained by the Wijngaards Institute for Catholic Research.

John Wijngaards Catholic Research

since 11 Jan 2014 . . .

John Wijngaards Catholic Research

Sírvase mencionar este documento como publicado por www.womenpriests.org!