Nederlands/Vlaams Deutsch Francais English language Spanish language Portuguese language Italiano
Catalan Czech Esperanto Greek Igbo Japanese Korean Latin Malay language Norwegian Polish Swahili Tagalog
Home Page!

Análisis sobre los Papas y la Esclavitud

Análisis sobre los Papas y la Esclavitud

Basado en la correspondencia en el tabloide de Diciembre 7 y 13, 1998

Objeción. Los Papas si condenaron la esclavitud

Usted está equivocado al decir que los Papas enseñaron que estaba permitida la esclavitud. Ellos no lo hicieron. Los Papas condenaron la esclavitud. Lea, por ejemplo, Sublimus Dei por Pablo III en 1537. Esto es lo que dice:

"A todos los fieles Cristianos a quienes llegue este escrito, salud en Cristo nuestro Señor y la bendición apostólica. El sublime Dios amó tanto a la raza humana que creó un hombre de tanta sabiduría que pudiera participar no solo en el bien que otras criaturas disfrutan, sino que lo dotó de la capacidad de llegar al inaccesible e invisible Bien Supremo y verlo cara a cara; y desde entonces el hombre, de acuerdo con el testimonio de las sagradas escrituras, ha sido creado para disfrutar de la vida eterna y la felicidad que nadie puede obtener salvo a través de la fe en nuestro Señor Jesús Cristo, es necesario que posea la naturaleza y facultades que le permitan recibir esa fe; y que quien esté así beneficiado debe estar en condiciones de recibir la misma fe. Tampoco se puede creer que cualquier deba poseer tan poco entendimiento como para desear la fe y sin embargo carecer de la facultad mas necesaria que le permita recibirla. Por lo tanto, Cristo, que es la Verdad misma, que nunca ha fallado y que nunca puede fallar, le dijo a los predicadores de la fe que El escogió para ese oficio `Vayan y díganlo a todas las naciones´ El dijo todas, sin excepción porque todos son capaces de recibir las doctrinas de la fe. El enemigo de la raza humana, que se opone a todas las buenas acciones a fin de llevar al hombre a la destrucción envidiando esto, inventó un medio del que antes no se había oído nunca, mediante el cual pudiera impedir la predicación de las palabras de Salvación de Dios a la gente: el inspira a sus satélites, quienes, para darle gusto, no han dudado de publicar en el exterior que los Indios del Occidente y del Sur y otras gentes de las que recién tenemos conocimiento deben ser tratados como brutos tontos creados para nuestro servicio, pretendiendo que son incapaces de recibir la Fe Católica. Nosotros, que aunque no tenemos valor ejercemos el poder de nuestro Señor en la tierra y buscamos con todas nuestras fuerzas traer esas ovejas de Su rebaño que están fuera a la protección comprometida con nuestro cargo, consideramos, sin embargo, que los Indios son verdaderos hombres que no solo son capaces de entender la Fe Católica, sino que de acuerdo con nuestra información desean recibirla. Deseando proporcionar un amplio remedio para estos males, Nosotros definimos y declaramos por estas Nuestras cartas o por cualquier traducción de las mismas firmadas por un notario público y sellado con el sello de cualquier dignidad eclesiástica, a los cuales se dará el mismo crédito que a los originales, que pese a lo que se pueda haber dicho o se diga en contrario, dichos Indios y toda la otra gente que pueden ser posteriormente descubiertas por los Cristianos, por ningún medio pueden ser privados de su libertad o de la posesión de su propiedad, pese a que estén fuera de la fe de Jesús Cristo; y que ellos pueden y deben libre y legítimamente gozar de su libertad y la posesión de su propiedad; tampoco deben ser esclavizados de ninguna forma; en caso de que suceda lo contrario, será nulo y no tendrá efecto. Por virtud de nuestra autoridad apostólica, definimos y declaramos por esta carta o por cualquier traducción de la misma firmada por cualquier notario publico y sellada con el sello de cualquier dignidad eclesiástica que pueda así recibir la misma obediencia que los originales, que los dichos Indios y otras gentes deben ser convertidos a la fe de Jesús Cristo predicando la palabra de Dios y mediante el ejemplo de buena y santa vida."

Contestación. Algunos Papas condenaron la esclavitud indiscriminada. Pero ellos respaldaron el principio de esclavitud.

Usted pasa por alto el punto cuando nos recuerda que varios papas han condenado la indiscriminada esclavización de los Africanos y los Indios Americanos por parte de los poderes colonizantes de esos días. El mismo Papa Pablo III cuya carta de 1537 usted transcribe, confirmó en 1548 que tanto el laicismo y la clerecía tienen el derecho de tener esclavos. Los papas como Pablo III no condenaron la esclavitud como tal, simplemente la forma como se adquirían los nativos. De hecho aceptaban cuatro títulos llamados "justos" para adquirir esclavos: por el derecho de conquista, los prisioneros de guerra que no fueran Cristianos genuinos podían ser esclavizados; los criminales podían ser legítimamente condenados a la esclavitud; los esclavos podían ser comprados a su dueño legal, incluyendo a un niño de su padre; y los niños nacidos de una mujer que fuera esclava eran automáticamente esclavos de por vida. Estos títulos se mantuvieron en la ley canónica y se reafirmaron una y otra vez tanto por teólogos morales y papas.

Tan recientemente como Junio 20, 1866, el Santo Oficio declaró en un escrito firmado por el Papa Pio IX que "no es contrario a la ley natural o divina que un esclavo sea vendido, comprado, cambiado o regalado, siempre que en la venta, compra, intercambio o regalo se observen estrictamente las debidas condiciones que los autores aprobados describen y explican". Note que la justificación se basaba en la filosofía (ley natural) y en la Revelación (ley divina). El punto aquí es que el Santo Oficio, supuestamente el guardián de la Verdad defendía una práctica que era humanamente degradante y teológicamente equivocada.

Entonces como ahora, Roma apelaba a la "ley natural". Aristóteles juzgaba que la esclavitud era natural para algunas personas y los escolares medioevales estaban de acuerdo, incluyendo a Tomas de Aquino – el mismo teólogo que es tan alabado en la reciente encíclica papal Fides et Ratio. Aunque se decía que la esclavitud era contraria al estado primordial de la naturaleza como la disfrutó Adán en el paraíso, se juzga como natural en nuestras actuales condiciones. La condenación de los anticonceptivos de igual manera se basa en un entendimiento filosófico antiguo del matrimonio.

El Santo Oficio ponía a la esclavitud en armonía con las Escrituras (Lev. 25:39-55; 1 Pet. 2:18; Lk 17:7-10; Col. 3:11-22; 1 Tim. 6:1-10). Además el Santo Oficio podía señalar a muchas fuentes que podría parecer que documentan una sólida tradición: Padres de la Iglesia (Augustine, Ambrosiaster), concilios locales de la iglesia (Gangra, AD 362; Toledo, AD 655), antiguas leyes canónicas, papas y teólogos. Ellos se basaron en lo que consideraban una tradición universal y no rota de la Iglesia – justo como ahora descansan en una supuestamente similar "tradición universal" para rechazar la ordenación sacerdotal de mujeres.

En 1866 la mayoría de los países habían ya abolido la esclavitud y la marea de la opinión pública se había manifestado decididamente contra su tolerancia. Sin duda, esto fue uno de los "signos de los tiempos" de que habla el Vaticano II, pero eliminado como una de esas "tendencias de nuestra edad" como lo dice Fides et Ratio. También en 1866 cuando el Santo Oficio públicamente invocó la ley de Dios para sancionar la esclavitud una sucesión de teólogos la habían ya denunciado valientemente, anticipando la verdadera enseñanza y tradición católica como ahora se expone en el Segundo Concilio Vaticano.

La verdad del asunto es que el magisterium ha estado constantemente fuera del tiempo: en el asunto de recibir intereses en préstamos de capital; en que la tierra gira alrededor del sol; en la evolución; en la autoría de las Escrituras; en la democracia, sindicatos y ecumenismo. Roma entendía incorrectamente cualquier realidad moderna que surgía. ¿No sigue el mismo camino al prohibir los anticonceptivos, el celibato opcional y la ordenación de mujeres?

John Wijngaards

Traducción: Lola de Varas

 

Encuentre enlaces a páginas web relacionadas con el tema en su propio país! Make this site one of your favourites Recommend this website to a friend Mándenos sus ideas y sugerencias Cree un boton y enlace a nuestra página desde su página Consulta permanente de mujeres a través de Internet 'Friends' give us a regular contribution Necesitamos su ayuda financiero!

Sírvase mencionar que este documento ha sido publicado por www.womenpriests.org!