La tradición latente
a lo largo de los siglos que implicó la posibilidad de que las mujeres
sean ordenadas para el sacerdocio
La Iglesia siempre ha creído que su verdadera
Tradición no se expresa en su totalidad en declaraciones externas o
prácticas. La tradición también contiene el
evangelio que no fue escrito por nuestro Señor, sino enseñado
verbalmente e implantado en los corazones de la gente, y parte de los cuales
fue escrito por los evangelistas posteriormente, aunque mucho fue simplemente
confiado a los corazones de los fieles (Joseph Ratzinger, De la
Interpretación del Decreto Tridentino sobre la tradición,
en Revelación y Tradición, por K. Rahner and J. Ratzinger,
Burns & Oates, London 1966, pp. 50-68.) Esta Tradición se la conoce
como el Evangelio en el Corazón.
Es mi argumento que a través de los siglos los
Católicos han sabido en su Corazón y en la médula de sus
huesos que las mujeres son iguales ante Dios y que no puede haber una
objeción fundamente hacia la ordenación de las mujeres al
sacerdocio. Esta convicción interna fue el sensus
fidelium, el sentido Cristiano de la fe, la mente de la Iglesia:
Ecclesiae Catholicae sensus, o algunas veces consensus Ecclesiae,
recordando que en estas ultimas expresiones Iglesia representa toda
la comunidad de creyentes
Es importante notar aquí respecto a la Tradición
Latente:
- Tal verdad interna no puede ser reconocida
explícitamente durante largo tiempo. El Cardenal Newman lo llamó
realidad y permanencia del conocimiento interno como distinto de
confesión explícita. La Ausencia o ausencia parcial o lo
incompleto de declaraciones dogmáticas no es prueba de la ausencia de
impresiones o juicios implícitos en la mente de la Iglesia. Aun pueden
pasar siglos sin la expresión formal de una verdad que durante tiempo ha
sido la vida secreta de millones de almas creyentes.
- La verdad interior pasa por el desarrollo típico de una
semilla viviente. La tradición es viva porque es llevada por
mentes vivientes-mentes que viven en el tiempo. Estas mentes encaran problemas
o adquieren recursos en el tiempo que los lleva a crear una Tradición, o
la verdad que contiene con las reacciones y características de una cosa
viva: adaptación reacción, crecimiento y fructificación.
La tradición es viva porque reside en las mentes que viven según
estas en una historia que comprende actividad, problemas, dudas,
oposición, nuevas contribuciones y preguntas que requieren
respuestas (Johann Möhler).
- La tradición es la creciente comprensión de la
Iglesia. Su papel en la Iglesia es similar a la que juega la comprensión
en la vida de una persona: comprensión y memoria, medida de identidad,
instinto de lo que es adecuado, presencia y expresión de personalidad.
Esta comprensión, sin embargo, es especial, porque la comprensión
viene de Cristo. Tiene información que la ha recibido como un
depósito.
Lea más sobre esto en
Tradición Latente!
Cuando examinamos la historia de la Iglesia nuestra
historia como comunidad creyente de Cristo--, descubrimos bajo la
oposición cultural contra las mujeres sacerdotes, una constante
comprensión que contradice las ideas sociales y culturales sancionadas
oficialmente. Esta comprensión de la capacidad de las mujeres para las
Ordenes Sagradas se ha manifestado de diversas maneras:
- A lo largo de los siglos los creyentes han tenido
una devoción a María como
sacerdote. En forma intuitiva vieron, con su Sentido
Católico, que María compartió en el Sacerdocio de
Jesús mas que los demás. Implícitamente contenía la
convicción fuerte pero a menudo no expresada que María, aunque es
una mujer pudo haber sido fácilmente ordenada sacerdote como cualquier
hombre. En ocasiones esta convicción se expresa en forma
explícita. Vealo aqui en esta
página web
- Han existido casos aislados de mujeres que han sido ordenadas
sacerdotes, especialmente en el Sur de Italia Como historiador de la
antigüedad Cristiana, necesito recalcar que la tradición de los
primeros cinco a seis centurias no ha sido tan unánime en condenar el
sacerdocio femenino como se sostiene [George Otranto; lea
El Artículo de Otranto con una
introducción por Dr. Mary Ann Rossi o (en una forma abreviada)
Discurso de Otranto].
- Durante muchos siglos Santa María Magdalena fue venerada
como una mujer santa que había dado sermones (algo que se
presumía que era el privilegio de los sacerdotes) y quien incluso
había enseñado a los apóstoles la doctrina correcta cuando
se desviaron.
- Todos los sacramentos se administran en el nombre de Cristo.
Pero las mujeres administran tanto el sacramento del bautismo como el
matrimonio.
- A través de los siglos mujeres sobresalientes han
testificado su conocimiento de su igualdad en Cristo, implicando también
una participación total en el sacerdocio sacramental de Cristo.
Traducción:
Lola de Varas
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